
Se trata de un retrato del famoso guitarrista, tocaor y cantaor Maestro Antonio Barrios, padre del músico Ángel Barrios, y uno de los últimos "cicerones" de La Alhambra de principios de siglo, en cuya desaparecida taberna, situada dónde hoy se encuentra el Museo Ángel Barrios, se reunían intelectuales y artistas de la época -como Falla y García Lorca- y entre los que estuvo también Eugenio d'Ors en algunas ocasiones.